Domain Spoofing
Hacer pasar un sitio de baja calidad por un publisher premium en las bid requests. El anunciante cree que compra inventario en webs de confianza, pero sus anuncios acaban en páginas sin ningún valor.
Los publishers fraudulentos se inventan impresiones, falsean dominios e inflan el tráfico para quedarse con el presupuesto de los anunciantes. Descubre cómo funciona el supply-side fraud y cómo proteger tu inversión.
En el ecosistema de la programmatic advertising, el supply-side fraud aprovecha la distancia que hay entre el anunciante y la página donde realmente aparece su anuncio. Como los anuncios se compran y se venden en subastas automatizadas que duran milisegundos, el anunciante rara vez ve exactamente dónde se muestran ni si las impresiones que le reportan son reales.
Los publishers fraudulentos se aprovechan de esa opacidad. Crean webs con contenido inventado, les envían tráfico de bots para inflar su audiencia y falsean sus dominios en las bid requests para parecer inventario premium. El resultado: los anunciantes pagan CPM premium por impresiones que llegan a audiencias falsas en páginas fraudulentas.
El supply-side fraud hace especialmente daño porque actúa a nivel de inventario y afecta a todos los anunciantes que compran a la fuente comprometida. Una sola red de publishers fraudulentos puede drenar el presupuesto de cientos de anunciantes a la vez.
Los publishers fraudulentos recurren a todo tipo de técnicas para fabricar inventario falso y monetizarlo.
Hacer pasar un sitio de baja calidad por un publisher premium en las bid requests. El anunciante cree que compra inventario en webs de confianza, pero sus anuncios acaban en páginas sin ningún valor.
Comprar tráfico de bots barato o usar granjas de clics para inflar las páginas vistas y las métricas de audiencia. Así, un inventario sin valor parece valioso en los marketplaces programáticos.
Apilar varios anuncios uno encima de otro en un mismo emplazamiento. Solo se ve el de arriba, pero se cuentan y se cobran impresiones de todos los anuncios de la pila.
Meter anuncios en iframes de 1x1 píxeles que el usuario no puede ver. Técnicamente el anuncio carga y registra una impresión, pero ningún ojo humano llega a verlo.
Las consecuencias van mucho más allá de la pérdida económica inmediata de pagar por impresiones falsas.
Pagas precios premium por impresiones que ninguna persona real ve. Con CPM programáticos de entre 5 $ y más de 50 $, incluso volúmenes pequeños de inventario fraudulento generan pérdidas importantes.
Tus anuncios pueden aparecer en webs de baja calidad, inapropiadas o directamente inventadas, lo que daña la percepción de tu marca y la confianza de tu audiencia.
Las impresiones fraudulentas inflan el alcance y la frecuencia reportados sin aportar ninguna exposición real. Los informes de campaña muestran una entrega excelente, pero la cobertura real de audiencia es muy inferior.
Los algoritmos de los DSP aprenden a comprar a las fuentes que entregan impresiones baratas. Si esas fuentes son fraudulentas, los algoritmos desplazan cada vez más inversión hacia inventario falso.
Opticks se integra con un tag ligero: lo instalas con Google Tag Manager en menos de cinco minutos y sin tocar código.
Cada impresión y cada clic se rastrean hasta su origen y se validan con más de 30 señales de fraude. Los publishers fraudulentos quedan al descubierto, da igual cómo presenten su inventario.
Cada fuente de tráfico recibe una puntuación de calidad basada en device fingerprints, señales de comportamiento y patrones de engagement. Identifica y excluye rápidamente a los publishers que envían tráfico falso.
Genera y exporta listas de exclusión para tu DSP a partir de datos de fraude verificados. Redirige automáticamente la inversión del inventario fraudulento hacia audiencias humanas reales.
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